“SOCIEDAD COOPERATIVA SANTA ANA VIRGEN DEL ESPINO EL VALLE”.

MEMORIA HISTORICA

Empresa fundada en el año 1972 por D. Ángel Gallego Bañuelos, oriundo de Herrera del Duque, dedicada a la fabricación de tejas y ladrillos huecos para la construcción. Después de alcanzar su punto álgido de ventas sobre los ochenta, la empresa fue sufriendo un declive considerable, tras la caída del precio del ladrillo y la subida del fuel-oil. Su antiguo jefe fue creando numerosas deudas, y los pedidos fueron disminuyendo considerablemente.

En el año 1991 D. Ángel muere, y cinco de sus empleados deciden tomar las riendas de la empresa, haciéndose cargo de todas las deudas contraídas por el anterior empresario y formando una sociedad cooperativista.

Pronto, se toma la decisión de idear un nuevo producto que poder fabricar y que dejase un margen de beneficios superior al del ladrillo hueco, el cuál, alcanzaba en esos momentos su precio mas bajo. Así mismo, se empezaron los proyectos para fabricar suelos de barro cocido y ladrillo rústico y se adquirió un coche para visitar todos los almacenes de construcción posible, en busca de una cartera de clientes inexistente hasta esos momentos.

Sobrevinieron problemas, ya que la cocción y preparación de este tipo de material eran muy diferentes al trabajado anteriormente por los miembros de la empresa (temperatura, humedad, arcillas...),

Pero en poco tiempo, se realizaron los primeros pedidos, el barro empezó a salir de los hornos en perfectas condiciones para su venta y la demanda empezó a crecer.

Desde entonces la sociedad ha ido realizando distintas inversiones para aumentar la fabricación, según la demanda de los clientes. En un plazo de ocho años: se han construido tres naves nuevas donde almacenar el material; debido al gran número de pedidos no bastaba con el horno de leña existente en la empresa, por lo que se estudió la implantación de un horno de gas y de tres depósitos para el suministro del mismo.

Esto supuso una inversión de 180.000€, subvencionados por el “CEDER” LA SIBERIA, y la creación de cuatro puestos de trabajo, aumentando la plantilla de seis a diez trabajadores.

Se compraron: una maquina de embalar palets, una maquina excavadora para la extracción de las arcillas, y un torete para el transporte de los productos. Tras la construcción de las nuevas naves y la implantación del nuevo horno, se construyeron nuevas oficinas y vestuarios, y se contrató un servicio de PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES, con la empresa FREMAP, para garantizar la seguridad de los trabajadores, además de un auxiliar administrativo.

Desde su creación, hasta la actualidad, la cooperativa a multiplicado por cuatro sus ventas, alcanzando un volumen anual de ingresos brutos de 700.000€, en el ejercicio del 2004. La cartera de clientes, gracias a la eficacia del señor Presidente y Relaciones Públicas de la empresa, D. Germán Muñoz González, ha ido en auge constante y sigue creciendo, de tal manera que en el año en curso (2005) se ha invertido en la instalación de un segundo horno de gas, y dos secaderos más de material, además de diversa maquinaria para la agilidad de los pedidos, como otra flejadora de palets. El gasto que ha supuesto supera los 131.000€, y al igual que con la adquisición del primero, se ha solicitado una subvención a la JUNTA DE EXTREMADURA, mediante el “CEDER” LA SIBERIA, aprobando nuevamente su concesión. Todo esto, condujo al inminente aumento de la plantilla, creando dos nuevos puestos de trabajo a tiempo completo.


Actualmente
la sociedad ha puesto en marcha nuevos proyectos entre los que destacan: El cambio de potencia de la electricidad de 220W a 380W, aprobado ya por IBERDROLA y estando terminadas las obras a la espera del enganche por parte de la anterior.

La solicitud a la DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN INDUSTRIAL, ENERGIA Y MINAS, de la concesión de la explotación directa de la sección c) de minas y arcillas de la zona, estando aprobado y esperando resolución definitiva;


Por otra parte, se está realizando la implantación de un SISTEMA DE GESTION DE CALIDAD, para la posterior homologación del producto y la adquisición del marcado CE; Otro aspecto fundamental es la publicidad de las Baldosas y Ladrillos Rústicos que se fabrican, para ello se hace fundamental la página web que tenemos en construcción y que nos ayudará a dar a conocer nuestros productos por todo el mundo.

Cumplimos todas las normativas que marca la CONSERJERÍA DE MEDIO AMBIENTE, y en nuestro compromiso para el mantenimiento del mismo estamos estudiando, a través del Centro Tecnológico de Arcilla cocida de los laboratorios AITEMIN, la emisión de CO2 de nuestra planta cerámica, siguiendo con las normas del ACUERDO DE KYOTO.


Con todo esto, y a grandes rasgos, se resume la historia de “SOCIEDAD COOPERATIVA SANTA ANA VIRGEN DEL ESPINO EL VALLE”, la cuál, no ha de cambiar nunca su política de crecer e invertir en sus instalaciones para poder ofrecer, cada día, un mejor servicio a sus clientes, ascendiendo su radio de ventas a todo territorio nacional e internacional y aumentando a su vez todos los años el activo de la empresa.